La vida es muy corta y el tiempo es oro, pero si por un instante te detienes a pensar en lo que realmente vale la pena en ella y paras tu mundo por un segundo, las cosas parecerán ser más fáciles.


17 agosto 2011

Relatos contra la violencia de género


3º premio en el II Certamen Literario contra la violencia de género convocado por el Ayuntamiento de Madrid

Mamá:
Hoy podría haber sido un día más de este largo mes de noviembre en el Instituto. Hoy podría haber estado haciendo aviones de papel en Matemáticas o haberme hecho el gracioso. O podría haber mirado a Laura justamente en el momento en el que ella también me mirara. Sí, mamá, el amor es 
ciego, nadie mejor que tú lo sabe. Hoy he aprendido algo: o eres el fuerte o te conviertes en el débil. Y puede ser que te enfades, pero he elegido ser por un simple día el fuerte. El primer puñetazo recibido en el labio me ha valido para decidir que quería ser el triunfador de esta batalla. Gracias a ti, mamá. Me has dado las fuerzas que llevaba esperando desde que comenzó el curso y me convertí en su diversión, como tú has sido la de papá durante todos estos años. Las noches en las que buscábamos refugio el uno en el otro, el golpe seco de la puerta y tu llanto, las mañanas en el espejo en las que, mientras yo me lavaba los dientes, tú solo sabías echarte más y más maquillaje para disimular el golpe hasta que te decía: “Mamá, estás perfecta”, y me dabas un beso en el pelo. Me he acordado de las veces que deseé su muere, y les he denunciado.
Por fin he logrado no dejarme vencer por el miedo, ya no me pueden hacer daño.

Te quiero.

 Colocó la carta sobre el mármol que siempre estaba frío, pero que hoy los rayos calentaban suavemente. En estos ocho años que llevaba pisando el cementerio, jamás había salido con tanta alegría como la que mostraba su sonrisa ese 18 de noviembre.



Quería exponerlo en mi blog:D
 En verdad llegó a tocar lo más profundo de mi corazón y quería compartirlo con ustedes. Merece la pena que le dediquen unos minutos a leerlo. 
Esta sacado de esta página: http://garcilazomolamazo.blogspot.com/2010/10/las-medias-rojas-emilia-pardo-bazan.html

Aprendí que si los humanos aprendemos a amar también aprendemos a sentir en odio y la venganza.
Pero hay una cosa más, aprendí que tu sonrisa es mi salvación. :D