La vida es muy corta y el tiempo es oro, pero si por un instante te detienes a pensar en lo que realmente vale la pena en ella y paras tu mundo por un segundo, las cosas parecerán ser más fáciles.

Aprendí que si los humanos aprendemos a amar también aprendemos a sentir en odio y la venganza.
Pero hay una cosa más, aprendí que tu sonrisa es mi salvación. :D


3 de abril de 2011

Una gema azulada



Era media noche, yo no conseguía dormir. Me acerqué a una de las ventanas de mi habitación, la abrí y me asomé.
Miré el cielo estrellado, había luna llena. Era una noche bella pero en ella había algo extraño. No sabía exactamente que era, pero tenía el presentimiento de que algo iba a ocurrir, algo que cambiaría mi vida.
Llevaba ya un buen rato mirando el bosque y entre ellos se veía una luz azulada. Tenía curiosidad por lo qué salte de la ventana y salí corriendo en dirección de la luz.

Estuve corriendo durante mucho tiempo, no se cuanto, y sin embargo seguía viendo la luz a la misma distancia. Ya estaba cansado, sin ganas de seguir tras la extraña luz. Me senté en la hierba, miré hacia tras y vi que estaba justo al lado de la ventana de mi habitación por la que salté mucho tiempo atrás. ¿Cómo era eso posible?

Y al volverme para ver donde estaba la luz, la encontré en mis manos. Era una especie de gema rodeada de la luz azulada. Esta parecía que estaba viva y comenzaba a romperse cuando de ella salió una especie de ave de fuego. Un fénix.
Ahora 20 años después os cuento esto por que esta ave me cambió la vida. Me he convertido en un hombre, un hombre que viaja de sitio en sitio para socorrer a aquel que necesite mi ayuda.