Te conocí
un catorce de febrero.
Y a la espera de tu llegada,
anduve perdida en un mundo oscuro.
Una tenue luz vi
y por un momento la perdí,
suavemente abrí mis ojos
y fue entonces cuando vi una hermosa mujer.
Esa mujer eras tu mamá.
Ahora el tiempo pasa,
tu mamá no cambias,
¿porque?
porque, sigo viéndote tan hermosa como la primera vez que te vi,
porque, sigo viendo a tu alrededor el hermoso resplandor que te rodea,
porque,sigo viendo a mi querida madre,
a la primera persona que vi al abrir por primara vez mis ojos,
a la persona que me dio la vida.
- Un poema que le he escrito a mi madre por el Día de la Madre.

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